martes, 14 de febrero de 2012

#14

¡Feliz San Valentín! "Ui, sí, de un feliz lo estoy pasando yo ._." 
Situaciones que se repiten, año tras año, todos los 14 de febrero. Porque para muchos serán fechas importantes, pero para otras personas, es un día en el que lo pasan mal, ya recordando etapas pasadas de la vida o que justamente, tienes un mal día el 14 de febrero. Tal y lo que me pasa a mí. Tener esa sensación de que una persona a quién quieres, a quién aprecias casi por encima de ti mismo, no le importas lo más mínimo duele. Duele hasta el punto de querer llorar cada vez que ves algo que relacionas con él. Duele saber que ya no está en tus "conversaciones recientes" del Tuenti, y que cada vez que enciendas el Wi-Fi en tu móvil, no te llegará ninguno de sus habituales mensajes de Whatsapp. Y lo que más duele, es que sabes que se jodió todo en solo 5 minutos. De estar genial, a echar toda la confianza por el suelo. Sinceramente quiero decirte un par de cosas: Que tanto tú como yo tenemos algo de culpa. Tú por no haber acudido cuando te necesitaba, y yo, por haberme pasado fingiendo ser una adolescente normal. Porque es así, lo que pasó esa noche fue que necesitaba desconectar, desconectar un poco de la vida habitual, monótona y a la vez, llena de problemas que no sabemos afrontar. Ser "feliz" por una noche, ser una persona completamente diferente a como soy en realidad. Porque es así, joder, no tengo madurez suficiente como para afrontar todos y cada uno de mis problemas yo sola. Así que solo te pido una cosa, que ya que no estuviste esa noche, que tanto te necesitaba, y tan mal me hiciste pasar, estate a mi lado, todos y cada uno de los días de mi vida, que es cuando de verdad, se demuestra la verdadera amistad.

miércoles, 1 de febrero de 2012

#1 ¡Gracias!

Hoy, me he quedado asombrada. Iba andando por la calle y he visto en la esquina a una pareja muy bonita... en apariencia. Resulta que el chico intentaba besar a la chica, y ella insistía en que no estaba bien, que no era su tipo, que ya lo habían intentado y no había salido bien... ¡Y él la besó de todos modos! Pero lo más impresionante no fue eso, jajaja, sino que ella se dejó hacer. Si me permiten, he de hacer una reflexión un tanto acentuada. Nadie puede obligarte a hacer algo que no quieres, y a ser alguien que no eres. Y eso, querida amiga, debemos de tenerlo siempre en cuenta. Si una persona te quiere, lo hará seas como seas, así seas bipolar, como yo, por ejemplo. Hoy me interesas, mañana no. Y esas personas que saben aguantarte en esos momentos, son las que de verdad te aprecian, las que te ayudan cuando las necesitas, las que si les pides que no se separen de ti durante una tarde entera, no lo hacen, porque saben que lo dices por algún motivo. ¡Qué decir! Que son a los que les cuentas un problema y no te miran con ojos de pena, no, te levantan los ánimos porque son ellos. Y aunque parezca que cuando decimos eso, estamos escribiendo una típica entrada ñoña en la que no sabemos que poner para dar las gracias, nosotras somos más claras. Gracias, a todos los que estáis ahí, a todos con los que podemos contar, todos los que nos hacen reir durante horas por una simple gilipollez y gracias a él... porque nos hace sentir especiales.